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martes, 25 de marzo de 2014

La importancia de bañar a nuestros felinos

Como bien sabemos los que convivimos con gatos, uno de sus atributos más característicos es el cuidado de su higiene. Los felinos pasan mucho tiempo acicalándose y pasando su áspera lengua por todos los rincones de su cuerpo como si de un peine se tratase. Y en el supuesto de  vivir con más gatos, estas horas de limpieza se multiplican ya que además las madres se encargan de limpiar a sus crías.

Aun así los gatos también necesitan un baño. Podemos pensar que no hace falta bañarlos debido a que ellos mismos se encargan de su higiene y su poca amistad al agua, y aunque es cierto no por ello significa que no sea necesario bañarlo en alguna ocasión.

Desde pequeño debemos acostumbrar a nuestro gato a bañarlo ya que en esa edad temprana es cuando tienen mayor capacidad receptiva.Un gato con el carácter ya desarrollado va a ser difícil que cambie de hábitos. Además, no es cierto que por defecto todos los gatos detesten el agua, algunas razas de gato son especialmente propensos al agua como es el caso del Bobtail japonés o el Turco Van que son gatos de islas. En cualquier caso, si acostumbras a tu gato a bañarse desde cachorro esta actividad puede convertirse en un auténtico placer para él.

¿Por qué bañar al gato?
Su higiene personal habitual y un buen cepillado diario son suficientes para mantener al gato limpio, pero un baño ocasional acabará de dejar su manto especialmente brillante.

Hay que tener en cuenta el baño en los siguientes casos:
- Si suele salir al exterior, en ocasiones puede que regrese a casa más sucio de lo habitual ya sea jugando o cazando, en esas ocasiones un cepillado o un paño mojado no siempre es suficiente.
- El agua ayudará a eliminar parásitos externos como pulgas o garrapatas.
- Si lleva a su mascota a concursos o exposiciones, un baño y un buen champú especial para gatos puede proporcionarle, sobretodo si es de pelo largo, el toque final.
 - Algún tratamiento dermatológico puede requerir bañar al gato, pero eso evidentemente debe ser el
 veterinario quien lo indique en cada caso.

- Si tiene algún problema pasajero que no le permita asearse o si es obeso necesitará ayuda.
- Simplemente por placer. Si le gusta ¿por qué no darle el gusto?

Para el baño de tu felino te aconsejo seguir unas reglas básicas para que la aventura de bañarlo no se convierta en un problema. Antes de bañarlo por primera vez hay que asegurarse de que su tarjeta de vacunaciones está correcta y en regla.

Pautas a seguir:
- Usar champú especial para gatos y una vez enjabonado debe enjuagarlo muy bien para que no queden restos que puedan resultar incómodos. Es importante recordar que, algunos champús antiparasitarios se pueden usar en perros y gatos pero hay otros que resultan tóxicos para los felinos. Debemos asegurarnos en este caso de que el envase indica claramente que es apto para su uso en gatos.
- ¿Dónde bañarlo? Es indiferente, pero es preferible que estés cómodo y donde puedas controlar bien a tu mascota.
- Conviene que el agua esté templada y la habitación no debe tener corrientes de aire. Hay que evitar que el animal coja un resfriado.
 - No apunte el chorro de agua directamente a la cara o a las orejas. No solo puede resultarle desagradable sino que, de la misma manera que a algunos humanos, el contacto reiterado con el agua en el oído puede producir alguna infección. Lo mejor es que deje esa zona tal y como estaba.
- Busca un colaborador para que sujete al gato y, en todo momento, lo mantenga tranquilo.
- Con una toalla no basta para secar al gato. Utilice un secador para dejarlo completamente seco y si no lo acepta llévelo a una estancia caliente para que se seque solo.
- Mientras se seca hay que cepillar el manto para que éste quede en perfectas condiciones. El pelo de un persa o un himalayo se puede enredar fácilmente.

- Tanto el ruido del agua como el del secador pueden estresar a su mascota. Antes de pasar a la acción acostúmbrelos durante un rato a ese ruido. El baño tiene que ser una tarea que se haga sin prisas.


martes, 18 de febrero de 2014

El tigre y el gato doméstico, como hermanos

Quién podría pensar que entre un gato doméstico y un tigre sólo hay un 4,4% de diferencia, pues así es, el mayor felino del mundo comparte un 95.6% de su genoma con el gato doméstico.

Fue hace 10,8 millones de años cuando estas dos especies tan distintas en lo que a tamaño se refiere y tan parecidas en cuanto a genética, se diferenciaron entre sí (antes eran iguales). Los grandes felinos fueron desarrollando su fuerza muscular y su dieta hipercarnívora como necesidad para adaptarse al entorno convirtiéndose en depredadores. Así, el león blanco tiene su pelaje blanco para adaptarse a su hábitat, las montañas nevadas. Se trata de mutaciones genéticas que fueron desarrollándose en estos felinos.

Yun Sung Cho, científico de la Fundación de Investigación del Genoma de Suwon (Corea del Sur) y su equipo, trazaron por primera vez la secuencia genética de los grandes felinos del planeta, comparándola entre sí, y la de éstos con la del gato doméstico. De este estudio comparativo descubrieron el gran parecido genético entre ellos.

Los grandes felinos estudiados fueron: Tigre Siberiano, Tigre blanco de Bengala, León Africano, León blanco Africano y el Leopardo de la nieve. "Los 5 grandes felinos".

"Los datos del genoma de los 5 grandes felinos proporcionan un valioso recurso para resolver con facilidad los fenotipos que aparecen entre especies cercanas pero distintas" declararon los científicos. Actualmente existen entre 3.050 y 3.950 ejemplares de tigres en libertad.

Gracias a este estudio se podrá así mismo colaborar en la tarea de conservación de las especies felinas en peligro de extinción, pues con sus datos genéticos podrá estudiarse la mejor manera para cruzarlos en zoológicos y centros de protección. 




jueves, 30 de enero de 2014

Los gatos y los rascadores

Todos los que tenemos un amigo felino en casa sabemos lo importante que es tener un espacio para que pueda arañar con sus garras y eliminar las capas de piel muerta que la cubren. Por eso los gatos caseros necesitan de un rascador si no quieres que termine arañando los marcos de las puertas, el sofá, la alfombra, etc.

Normalmente compramos un rascador pensando en nuestros gatos y creyendo que en cuanto lo vean se abalanzaran sobre él para jugar y arañarlo, pero no es así,  lo más probable es que le sea indiferente y su mayor acercamiento sea rozarlo con su lomo para marcarlo. Por este motivo, un rascador inadecuadamente utilizado puede convertirse en un objeto más de la casa sin ninguna función, pero utilizado de forma correcta es muy útil.
Los gatos deben acostumbrarse a afilarse las uñas desde pequeños con el rascador y nosotros podemos ayudarlos. ¿Cómo? El rascador tiene que estar situado cerca de las zonas donde sueles estar, en lugares agradables y donde hay otros muebles atractivos para él, de esta forma evitarás que los utilice como rascador. Es muy importante el material del que está hecho ya que si está fabricado con un material inapropiado no lo utilizará.

Para hacer más atractivo el rascador e incitar el juego de tu felino puedes rociar las superficies con un espray de Catnip. Además, a los gatos les gustan las alturas y mirar desde arriba por lo que te recomiendo un rascador alto y de diferentes alturas, así no sólo afilará sus uñas sino también jugará con él. En el caso que no tengas espacio en casa para uno grande, puedes optar por uno pequeño pero que tenga la suficiente altura para que cuando el gato se pueda afilar las uñas estando de pie.

El rascador bien utilizado es fundamental para una buena convivencia con un gato.

lunes, 27 de enero de 2014

El gato habana

¿Habéis oído hablar del gato Habana? Este gato, al contrario de lo que pueda parecer por su nombre pertenece a la isla de Gran Bretaña. El motivo por el cual recibe este nombre es por su color, a sus criadores les recordaba el del famoso puro habano.

Como sus antepasados siameses, el gato Habana es un gato listo y cariñoso. El gato Habana es extremadamente juguetón y exige atención y afecto. A pesar de su naturaleza activa, se conforma bastante bien con la vida al interior. Suele hacerse mucho a un solo miembro de la familia, y le será fiel toda la vida.
Este felino sólo existe en un color, pero los estándares difieren en Inglaterra y en Estados Unidos. Los británicos prefieren un aspecto más bien oriental, mientras que los americanos prefieren algo más parecido al azul ruso.

Se caracteriza por un pelaje corto, muy brillante e igualado sobre todo el cuerpo. El cuerpo es alargado y esbelto, con patas largas y finas, y pies pequeños y ovalados, y una larga cola, terminada en punta. La cabeza tiene forma de cuña (es más larga que ancha), con una nariz corta y angulada; los ojos, distantes entre sí, son de formas almendradas y oblicuas, y las orejas muy grandes, redondeadas en la punta y rosadas por dentro.

Las hembras de esta raza son excelentes madres, y sus gatitos son pequeños peluches. Ella habla constantemente con sus retoños. El gato habana es una raza popular, pero como sigue siendo bastante raro, su precio suele ser elevado.

Como cualquier otro miembro de su especie, el gato Habana debe recibir una dieta carnívora esencial, que puede complementarse con pescado, arroz hervido, papillas de cereales e incluso leche espesada con maicena.

Para tener una buena convivencia, la raza de gato Habana han de estar preferiblemente castrados de cachorros. Deben ser protegidos del frío y la humedad excesivos además de someterles a las desparasitaciones periódicas pertinentes.

La obtención de los “marrones de La Habana”, ha de seguir unas reglas estrictas en la elección de reproductores aportando cruces con siameses chocolate, ya que la unión reiterada de “habanas” degenera el tipo manteniendo tendencia al aclareo de la capa y al viraje de los ojos hacia el ámbar. Las hembras del gato Habana, pueden parir y amamantar sin problemas a sus pequeñuelos.




lunes, 20 de enero de 2014

La Toxoplasmosis en gatos y mujeres embarazadas

Si eres mujer, vives con gatos y estás embarazada o quieres quedarte en estado te interesará el post de hoy sobre la toxoplasmosis.

Cuando la mujer se queda por primera vez embarazada, el médico suele aconsejar que no tome carne cruda o poco hecha además de otros alimentos hasta que le hagan la prueba de la toxoplasmosis y comprobar si ha padecido la enfermedad o no. Además, existe el rumor que también puede contagiarse a través del contacto con gatos por lo que la mayoría suelen reaccionar como una muestra más del miedo irracional de muchas mujeres a los gatos cuanto están esperando un niño, y que se traduce en miles de abandonos todos los años.

La toxoplasmosis es una zoonosis, una enfermedad que se transmite entre animales y humanos y puede causar mal formaciones en los fetos, pero en el caso de los gatos no son los culpables de ello. De hecho el contagio entre gato y embarazada es prácticamente imposible. Por tanto, los gatos y embarazos son compatibles ya que apenas existe riesgo de contagio de dicha enfermedad.

Un alto porcentaje de personas padecen la toxoplasmosis en algún momento de su vida, pero apenas se nota y muchas mujeres que la sufren la asocian a un constipado más. El peligro aparece cuando se da en mujeres embarazadas, porque aquellas que se contagian por primera vez durante su embarazo sufren peligros de malformación en el feto. Por suerte los métodos de diagnosis y los tratamientos están muy avanzados para evitar este desenlace.

Os preguntaréis, ¿y cómo se contagia la toxoplasmosis? Muchos estudios han demostrado que la principal fuente de infección a las personas se produce al ingerir los quistes del parásito en carne cruda o poco hecha, embutidos, huevos crudos o verduras y frutas mal lavadas. Y no a través de los gatos como a menudo se señala ya que son de los pocos felinos capaces de liberar el parásito. Por tanto si ha escuchado algún rumor de que los gatos pueden transmitir la toxoplasmosis es prácticamente imposible de que el contagio ocurra. 

Por otro lado evitar el contagio es muy sencillo, para que un gato pueda producir heces infecciosas, primero tiene que contagiarse mientras tú estés embarazada. Y el contagio se realiza comiendo animales o carne cruda. Si tu gato no sale al exterior, seguramente no se contagie. Y si le das carne cruda para comer, no lo hagas durante tu embarazo.

El gato está infectado de 3 a 20 días máximo, y posteriormente libera el parásito a través de las heces durante un mes. Si luego vuelve a infectarse, no libera más parásitos. Por lo tanto, para que libere el parásito tiene que ser también su primera vez. Y como en los humanos, el gato con toxoplasmosis no suele presentar síntomas visibles.

Para que las heces realmente sean infecciosas y contagiosas tienen que madurar en exposición durante 24-48 horas. Solución: limpia el arenero más de una vez al día, y mejor que lo haga otra persona que no seas tú.
Recuerda que si has sufrido toxoplasmosis antes de quedarte embarazada, el nuevo bebé no puede ser infectado. Y si estás en las últimas semanas de gestación, el riesgo es menor. Y además de todo lo dicho, hazte las pruebas y sigue los consejos de tu médico de confianza. Pero no culpes a los gatos, no son los culpables.


¡Cuéntame tu experiencia de embarazo con tu gato o gatos!

martes, 7 de enero de 2014

La ansiedad en gatos


Los gatos son conocidos por ser animales independientes, en ciertos casos pueden llegar a tener cierto grado de ansiedad por separación. Normalmente, es una respuesta normal a la separación entre la mascota y su dueño, pero en algunas ocasiones puede estar fuera de contexto y manifestarse de forma constante y excesiva por lo que puede convertirse en un problema.

Si un gato siente ansiedad al sentirse abandonado es normal que empiece a tener cambios de actitud cuando sospeche que vas a salir de casa. Las principales reacciones de un gato con ansiedad al saber que te vas comenzará a maullar, a dar brincos, se esconderá o incluso podría llegar a atacarte. Si tu gato sufre este tipo de ansiedad puede comenzar a orinar fuera de su caja y comenzar a hacerlo en tu cama o sillón favorito, si lo hace tiene como objetivo llamar tu atención.

Las situaciones más frecuentes que causan ansiedad generalizada en los gatos son pocas posibilidades de ser atendidos por sus propietarios o por los que son excesivamente atendidos y con una constante compañía de seres humanos; la falta de ejercicio o aquellas situaciones en que la carencia de fuentes de actividad alternativa, juego y contacto con otros gatos o con miembros de la familia pueden originar frustración; cuando se produce un cambio importante o cuando se proviene de problemas de socialización con otros gatos residentes o visitantes ocasionales.

Aunque los felinos estén considerados como mascotas independientes un motivo muy importante que provoca estrés proviene de la incorrecta o deficiente relación afectiva entre él y sus propietarios. A los gatos les gusta tener una rutina de interacción consistente y predecible, ayudándoles así a tener una sensación de control sobre su entorno y así reducir su ansiedad. Los gatos, al contrario de lo que se piensa, quieren y necesitan mantener un contacto con sus dueños, les gusta que los contactos sean breves pero frecuentes, en forma de caricias o jugando con ellos.


Otro síntoma de ansiedad puede reflejarse en sus hábitos alimentarios, comiendo más de la cuenta o dejando de comer. Estos cambios alimentarios generarán alteraciones en su sistema digestivo causando que vomite cuando comience a regularizarse. Un gato con este síndrome puede llegar a convertirse en una molestia para los vecinos ya que se pasará el día maullando o tirando cosas.

¿Qué alternativas hay para solucionar el problema?
 Una es que el gato se acostumbre a verte con bolsos, llaves o abrigos que sueles usar cuando sales de casa. Otra es que te vea abrir y cerrar la puerta, y vuelvas, así no relacionará que siempre que cierras la puerta te vas de casa. Otra alternativa es que 15 minutos antes de salir y 15 minutos después de llegar a casa no le prestes mucha atención. Y por supuesto, otra buena opción es ¡adoptar un segundo gato para que se hagan compañía en tu ausencia!

martes, 17 de diciembre de 2013

Los gatos y el frio


Con la bajada de temperaturas aparecen los resfriados, incluso para nuestros felinos. ¿Sabes que precauciones tomar o cómo ayudar a tu gato si sufre un constipado?

Seguramente ya te habrás dado cuenta de que nuestros gatos están más perezosos de lo normal, se enredan entre las sábanas, se ponen encima del portátil o en cualquier sitio que consideran un buen lugar para echar una siestecita. Y es que el frio ha llegado y los felinos son los que más notan los cambios de temperatura.

Una imagen típica es ver nuestro gato dormitando sobre el radiador, y es que los gatos soportan el contacto con superficies de temperaturas de hasta 50º. Por eso los radiadores suelen ser un lugar perfecto en el que echarse una cabezadita. Debido a ello, es aconsejable estar pendientes y así evitar posibles accidentes. Es aconsejable apagar las estufas y calefactores antes de salir de casa, así impediremos que puedan quemarse.

¿Cómo afecta el frío en los gatos? No a todos los felinos les afectan por igual las bajas temperaturas, por eso debemos tener en cuenta:

Gatitos: Los gatos jóvenes o bebés tienen un sistema inmune poco desarrollado.

Gatos con poco pelo: Felinos como el siamés o el esfinge necesitan más abrigo que los gatos que tienen con un abrigo de pelo natural.

Gatos mayores: Las defensas de los gatos de más de 7 años no actúan al 100% y pueden empeorar su capacidad para aguantar el frío.

Gatos enfermos: Cuando tienen una enfermedad sus defensas son muy bajas y son más susceptibles de coger resfriados. Además, las enfermedades articulares y del aparato locomotor (como artrosis y artritis) empeoran con la llegada del frío.

¿Qué debemos tener en cuenta?

En todos los casos es imprescindible darles una buena alimentación. Además, unas mantas o una cuna cerrada les ayudará a estar más protegidos del frío. No obstante, los gatos caseros en general deben seguir una misma alimentación durante todo el año, ya que con suplementos específicos tal vez podrían engordar más de lo conveniente.

También debemos tener en cuenta que en esta época mudarán su pelo. Este cambio natural les ayudará a prepararse mejor para el frío, pero también provocará una mayor acumulación de pelo muerto. Además de cepillarles más a menudo para que no se generen bolas en su estómago, no olvidéis darle malta para favorecer la expulsión.

Otra cuestión es si el gato se ha resfriado y las precauciones que debemos tomar. Es cierto que no se constipan como nosotros, pero los virus pueden afectarles también al sistema respiratorio. Los síntomas son muy parecidos a los que podemos padecer los humanos: Irritación, inflamación, ojos llorosos, mucosidad, tos, estornudos e inactividad. En estos casos, la mejor opción es llevar al gato al veterinario para que le dé un tratamiento y pueda recuperarse lo antes posible.

Así que ya sabéis a sacar las mantitas para que nuestros gatitos puedan estar calentitos. Si a los humanos nos encanta dormir arropados y acurrucados, ¡¡a los gatos mucho más!!
 
 
 
 
 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El gato reconoce tu voz, pero prefiere ignorarte

¿Cuántas  veces has llamado a tu gato sin resultado? ¿Sabes si tu felino puede reconocer tu voz? ¿Responde a tus insistencias con un ligero y despectivo movimiento de orejas? Investigadores japoneses han realizado un estudio donde concluyen que los felinos son mascotas capaces de reconocer la voz de su amo, pero que les ignoran. Por tanto, y como bien dice el saber popular que uno no es el propietario de su gato, sino que es el minino el dueño de uno.
Desde hace 10.000 años los gatos domésticos conviven con el ser humano, pero nunca se había estudiado si estas mascotas eran capaces de reconocer a sus propietarios sin verles, por ellos estudiaron 20 gatos domésticos para investigar si podían reconocer a sus dueños sólo por la voz cuando decían el nombre de las mascotas.
El estudio consistía en que el gato, con el dueño fuera de su vista, escuchaba tres voces diferentes. Las dos primeras de dos extraños, y la última la de su propietario. Se registraron las reacciones de los felinos con cada una de las voces y las clasificaron en seis categorías de comportamiento. Los gatos respondieron a la voz humana no con un comportamiento comunicativo como haría un perro, es decir no respondió con vocalización y movimiento de la cola; sino que reaccionó con un comportamiento de orientación, movimiento de las orejas y la cabeza. Esta tendencia no cambió ni siquiera cuando fueron llamados por sus dueños.
De los 20 gatos, 15 demostraron una menor respuesta a la tercera voz que a la primera. Este resultado indica, según los investigadores, que los gatos son capaces de utilizar las señales vocales para distinguir entre los seres humanos. Por tanto, tu gato sabe perfectamente que eres tú quien le está llamando, pero no le apetece demostrarlo. No te enfades con él por ignorarte, es un gato y se comporta como tal. Y si quieres que te haga caso es tan fácil como acudir al truco de la comida, no te preocupes que en cuanto huele la comida irá donde tu estés.

martes, 3 de diciembre de 2013

Nueva "moda" : Animales exóticos como mascotas

Hay modas que sorprenden, unas estrafalarias, otras ridículas... pero esta se lleva la palma:

La nueva moda de los ricos en los Emiratos Árabes es tener a animales salvajes como mascotas. Todo comenzó cuando un joven - Huamid Albuqaish -, empezó a colgar fotos de sus coches de lujo y su enorme león en las redes sociales (ya tiene más de 270.000 seguidores en Instagram). No es un hecho aislado, es una moda entre los jóvenes adinerados de allí, pues supone para ellos un estatus social junto con los palacetes, coches de lujo, etc.

Huamid Albuqaish no sólo tiene un león, ¡tiene más de 10!, alega que no los tiene en casa sino en su finca. Los cría desde pequeños y los tiene de mascotas por su terreno como unos más en la familia.

La legislación en los Emiratos tiene prohibida la venta de animales protegidos, sin embargo, se ha descubierto una red ilegal de comercio de estos animales. Se pueden comprar en internet desde cachorros de leones, panteras, pumas, jaguares, leopardos, etc. Diversas especies de felinos.

Los cachorros de guepardo y león son los más codiciados hasta que se desarrollan físicamente pues ante la peligrosidad de su tamaño y natural temperamento se deshacen de ellos recurriendo a zoológicos, los cuales están abarrotados y ya empiezan a rechazarlos.

Dejando a parte la crueldad que supone sacar a un animal salvaje de su hábitat natural para egoístamente tenerlo en su jardín como mascota y así poder "fardar" ante la sociedad, analicemos los costes que suponen un animal de este calibre :

  • Un león come entre 3,5-6 Kg de carne al día
  • Cuidados veterinarios
  • Limpieza general
Hacen un total de unos 8.000 euros al año por animal (¡¿Y este chico tiene muchos más de 10 leones?!)

Esta moda ya ha tenido consecuencias desagradables en la sociedad, mas de un conductor se ha llevado un susto encontrándose en la carretera a un gran felino (en Kuwait, dónde también es ilegal la posesión privada de animales salvajes), guepardos en mitad de ciudades (Al Yahar, marzo del año pasado), y así varios sucesos similares.

No es la primera vez que se oye que alguien tiene grandes felinos en casa, en Venezuela por ejemplo, hay gente que los tiene en sus jardines como "guardianes" para proteger la casa y la familia.

Es triste que siga habiendo gente que no se dé cuenta de que estos animales requieren de un hábitat especial, el suyo natural, y que en su naturaleza no está la opción de ser mascota y vivir en un jardín, o peor, jaulas. Luego se llevarán las manos a la cabeza cuando ocurra alguna desgracia.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Por qúe mi gato rasca el agua?


¿Alrededor del bebedero de tu gato hay agua? ¿Tu gato antes de beber rasca el agua? Muchos propietarios de gatos se sorprenden cuando ven a su gato “rascar” o remover el agua con la pata antes de beber y no entienden el motivo. Suele ser molesto porque a veces hay salpicaduras por la zona del bebedero.

Muchos gatos se acercan al bebedero y comienzan a escarbar en la superficie del agua, incluso algunos mueven el recipiente derramando parte del contenido. El porqué no está científicamente demostrado, pero es una extraña conducta que presentan muchos gatos. Hay diversas teorías, que quizá el gato testee la temperatura del agua, que sea un comportamiento innato de pesca o incluso un juego. Además de teorías también hay leyendas como las de las razas de boques, argumentan que estos felinos de frías latitudes conservarían su instinto ancestral de mantener limpia la superficie del agua de hojas o insectos o de romper la fina capa de hielo tocando el agua con su pata.

Sin embargo, la teoría más aceptada y que responde a la lógica más racional es la que considera que el gato “rascando” el agua o moviendo el bebedero, genera ondas en su superficie que le permiten ver exactamente a qué altura está el nivel del agua, evitando así que introduzca la nariz por un “mal cálculo” de distancias, ya que por su configuración ocular, el gato no puede ver lo que hay justo delante de su nariz, y esta zona es precisamente la que ellos intentan proteger para no introducirla en el agua al beber.

Generando esas ondas en la superficie el gato puede calcular a qué altura está el agua debido a que puede ver las ondas en toda la extensión del bebedero. Esta conducta sería la mezcla entre lo que conservan por instinto y lo que aprenden cuando son cachorros, ya que el método de “ensayo-error” vale para cualquier ser vivo, por lo que si un gatito introduce la nariz en el agua antes de beber, algo que aborrecen, la próxima vez se buscará algún método para evitarlo.